¿Mujer en la 4T?

Marcelo Salinas | En órbita: En política las definiciones formales casi siempre llegan tarde y las señales, en cambio, corren antes, se filtran en corto y se dejan crecer. En Quintana Roo, en los últimos días, una de esas versiones ha comenzado a tomar forma: que el género para la candidatura de la 4T a la gubernatura en 2027 podría ser mujer. Conviene decirlo: hoy es solo un rumor. Un rumor prematuro, además, porque los tiempos oficiales aún están lejos. Pero en política los rumores no son inocentes, porque abren conversaciones, delimitan escenarios y, sobre todo, empiezan a perfilar nombres.
Si el supuesto llegara a materializarse la baraja no es tan amplia como algunos sugieren. Por el contrario, comienza a concentrarse en nombres muy específicos donde pesan los números, la operación y la cercanía con el poder real.
Ahí es donde dos nombres se colocan con ventaja: Ana Paty Peralta, en Cancún, y Estefanía Mercado, en Playa del Carmen. No es novedad, pero sí es cada vez más evidente.
Los datos ayudan a explicarlo. En la medición más reciente de aprobación ciudadana, Ana Paty aparece como la alcaldesa mejor evaluada del país, con 62.4%, de acuerdo con Mitofsky. Gobernar Cancún implica lidiar con una presión social, económica y urbana constante. Sostener esos niveles de aprobación habla de una gestión que ha logrado equilibrio en un terreno complejo. En Morena, donde las encuestas pesan, eso cuenta mucho.
En paralelo, Estefanía se ubica también en el top nacional, con 60.8%. Su caso tiene un matiz adicional: ha construido una narrativa de transformación social alineada al discurso de la 4T, pero respaldada con presencia territorial y resultados visibles. No es solo discurso, es posicionamiento con sustancia.
Ambas, además, comparten un elemento clave: afinidad con el proyecto político que hoy gobierna Quintana Roo. En un sistema donde la cohesión interna es tan determinante como la competitividad electoral, ese factor puede inclinar cualquier balanza. No basta con ser rentable hacia afuera, pues hay que ser viable hacia adentro.
A ello se suma otro punto: las dos han comenzado a trascender sus municipios. Cancún y Playa del Carmen son vitrinas naturales, pero no todas las figuras logran convertir esa exposición en presencia estatal. Ellas sí lo están haciendo.
En contraste, el nombre de Marybel Villegas sigue en la conversación, aunque con señales menos favorables. Sus relaciones políticas, que en otro momento parecían fortaleza, hoy lucen dispersas.
Así, si el género termina definiéndose hacia una mujer, el tablero no está tan abierto. Hay ventajas construidas, números que respaldan y cercanías que cuentan.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 1 DE MAYO DE 2026).