Liderazgo acreditado

Marcelo Salinas|En órbita: Mara Lezama llegará a su informe de labores del próximo 6 de septiembre con una fortaleza política que no pasa inadvertida para nadie. No se trata solamente de la investidura de gobernadora: es el liderazgo que ha construido y que, en los hechos, sigue mostrando capacidad de convocatoria, cohesión y respaldo.
El fin de semana hubo una muestra contundente en el emblemático «Toro Valenzuela» de Cancún. Militantes, referentes y simpatizantes de Morena acudieron a la última asamblea informativa, en un acto que permitió medir algo más que asistencia: el peso político de quien hoy conduce en exclusiva los destinos de Quintana Roo desde la llamada Cuarta Transformación.
El mensaje tendrá una segunda escala, quizá todavía más simbólica.
El domingo 6 de septiembre, en la icónica Fuente del Pescador de Chetumal, Mara rendirá cuentas ante la sociedad quintanarroense. Se espera un respaldo transversal, como ha ocurrido en anteriores convocatorias, porque su liderazgo no se limita a un municipio ni a un grupo político.
Surge aquí un dato que merece atención: durante buena parte de su administración, Mara ha figurado entre las gobernadoras mejor evaluadas del país, por su población. Las encuestas pueden registrar una percepción, pero la movilización, la presencia territorial y la capacidad de mantener unido a un proyecto de tal magnitud en el estado ofrecen otra lectura, mucho más tangible. Esa lectura adquiere especial relevancia cuando el calendario empieza a mirar hacia 2027.
La única jefa política de la 4T en Quintana Roo reivindica su liderazgo en distintos ámbitos. Lo hizo en 2024, cuando Morena y sus aliados obtuvieron un triunfo total en el estado, y ahora se alistan para conservar dicha condición rumbo a una nueva elección que será estratégica para todos.
El 2027 no será solo una disputa por cargos: será también una evaluación política de liderazgos, resultados y capacidad para mantener vigente un proyecto.
En tal escenario la conducción de Mara será inevitablemente un factor central. La 4T buscará, como se ha planteado, refrendar el «carro completo» bajo su liderazgo.
En ello está la clave: quien llega fuerte a un informe no solo expone resultados, llega con autoridad política para marcar el rumbo. Mara llega precisamente con esa solvencia, la que se constata cuando trabaja múltiples proyectos y tan de cerca con la presidenta Claudia Sheinbaum. En estos tiempos, es indudable el valor de esa cercanía.
Cuando un liderazgo ha ganado en las urnas, conserva respaldo y tiene territorio, el siguiente desafío ya no es demostrar que existe: es demostrar hasta dónde puede llevar su proyecto.
El 6 de septiembre Chetumal no será un simple escenario para rendir cuentas. Será la fotografía política de un liderazgo que mira de frente al 27.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
LUNES 24 DE AGOSTO DE 2026).