Política de Estado

Marcelo Salinas | En órbita: La estrategia que atiende el sargazo es ahora una prioridad nacional y una Política de Estado. La decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de destinar más de 2 mil millones de pesos para dicho fin confirma que la problemática dejó de verse como un asunto exclusivamente ambiental o turístico. Hoy forma parte de la agenda del Gobierno de México porque impacta la economía, el empleo, la imagen internacional del Caribe Mexicano y el bienestar de miles de familias. 
Nada de esto ocurre por casualidad. Detrás sobresale un trabajo constante de gestión encabezado por la gobernadora Mara Lezama, quien ha colocado el tema en la mesa presidencial y ha mantenido una coordinación permanente con las dependencias federales involucradas.
La reciente visita de la presidenta a Quintana Roo permitió constatar directamente la magnitud del fenómeno y, poco después, llegó este anuncio de inversión histórica para reforzar la estrategia integral.
Antes de ello hubo reuniones, revisión de planes y gestiones diversas, como reconoció la presidenta: «Hay un trabajo titánico (…) El gobierno de Mara ha hecho muchísimo«.
Ayer también lo evaluaron así, en La Mañanera, José Chapur, CEO de Grupo Palace e Iván Chávez, representante de Grupo Vidanta.
Los recursos permitirán ampliar la capacidad de recolección, incorporar nuevas embarcaciones sargaceras, instalar más barreras de contención, fortalecer el monitoreo satelital e impulsar el aprovechamiento de la macroalga bajo un modelo de economía circular
A lo anterior se suma la realización, en octubre, del encuentro internacional Global Gateway sobre Sargazo en Cancún, que reunirá a países del Caribe, además de Brasil y Japón, con el respaldo de la Unión Europea. No es una cumbre más: coloca a Quintana Roo como punto de referencia para la cooperación internacional frente a un desafío compartido. 
La capacidad de gestión igual se refleja en otro frente igual de sensible: la seguridad. Los resultados oficiales muestran una reducción sostenida en diversos delitos de alto impacto (y en la mejora de la percepción), producto de una estrategia coordinada entre los tres órdenes de gobierno.
Esa comunicación permanente con el gabinete federal ha permitido mantener recursos, respaldo institucional y presencia operativa en un estado cuya dinámica exige respuestas todos los días. 
La cercanía con el gobierno federal solo produce resultados cuando prevalece la confianza mutua. La administración de Sheinbaum encontró en Mara Lezama una interlocutora eficaz, capaz de llevar las necesidades de Quintana Roo a la mesa donde se toman las decisiones nacionales y de traducir ese diálogo en inversiones, programas y acciones concretas. En el contexto actual, es una gran virtud.
Hay gobernadora. Eso importa más de lo que algunos quieren reconocer. Porque mientras otros concentran su energía en la sucesión política, la prioridad sigue siendo gobernar y resolver problemas.
La inversión histórica contra el sargazo, la coordinación en materia de seguridad y la presencia constante del gabinete federal en Quintana Roo son señales claras de una relación institucional sólida.
A todas luces, Mara es una gobernadora que le garantiza gobernabilidad a la presidenta Claudia Sheinbaum en una etapa crucial de consolidación de su gobierno.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 31 DE JULIO DE 2026).