Chetumal mueve piezas

Marcelo Salinas | En órbita: Hace casi tres semanas, Carlos Ulloa, enviado de la dirigencia nacional de Morena, sostuvo encuentros privados con quienes aspiran a encabezar la Coordinación Municipal en Othón P. Blanco rumbo al 2027.
El método no es nuevo, porque ya ha sido aplicado en Benito Juárez y otros municipios del estado. Es decir, conversaciones individuales, revisión de perfiles y un objetivo concreto: conocer de primera mano quiénes están en condiciones de construir y conducir estructuras políticas rumbo a los próximos años.
Entre los nombres que han sido mencionados por distintas fuentes aparecen una integrante del gabinete estatal, un subsecretario y el secretario general del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, Luis Gamero, entre otros posibles. Gamero mantiene una posición competitiva en las mediciones internas y una trayectoria ligada a los primeros años del movimiento obradorista en Quintana Roo.
Lo importante, sin embargo, no son los nombres. Lo relevante es que la capital ya forma parte de las evaluaciones que realiza la dirigencia nacional. Cuando Morena comienza a revisar municipios estratégicos, el análisis suele ir mucho más allá de una encuesta.
La construcción de la ruta hacia 2027 no pasa solamente por la coordinación estatal. También atraviesa por los municipios. Ahí se mide la capacidad de organización, la presencia en territorio, la cercanía con las estructuras y la posibilidad de convertir respaldo político en resultados electorales.
La experiencia reciente dejó claro que las victorias amplias requieren algo más que buenos niveles de conocimiento público. Se necesita operación, organización y liderazgos capaces de mantener activo al movimiento en cada región.
Por eso Chetumal ocupa un lugar particular dentro del tablero político. La capital es un referente para el sur y un espacio indispensable para cualquier proyecto que pretenda consolidarse en Quintana Roo.
Las reuniones realizadas en Othón P. Blanco forman parte de una dinámica que también se observa en otros municipios. La intención es identificar fortalezas, detectar áreas de oportunidad y preparar con anticipación las decisiones que deberán tomarse más adelante.
A la par, el Partido del Trabajo desarrolla ejercicios similares con actores locales. Los aliados de la coalición también están levantando información, evaluando escenarios y observando el comportamiento de los distintos liderazgos.
Por ahora los reflectores siguen apuntando hacia la definición estatal. Pero en los municipios ya comenzó otra competencia: una que se libra lejos de los discursos y más cerca del territorio.
Cuando llegue el momento de las definiciones, contará quién logró construir estructura, hacer equipo y generar presencia donde realmente se ganan las elecciones. 

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 10 DE JULIO DE 2026).