Aceleran la marcha

Marcelo Salinas | En órbita: En Morena ya no sólo se mueve la disputa por la coordinación estatal, como es evidente, sino que poco a poco comienza a tomar forma otra batalla igual de relevante: la de Cancún, donde aceleran la marcha.
En ese tablero, donde apenas empiezan a acomodarse las piezas rumbo a 2027, un nombre irrumpió con fuerza en los últimos días: Pablo Gutiérrez, quien ya confirmó que se registrará llegada la hora.
Es, probablemente, consecuencia de una imagen con fuerte contenido político: la reunión entre Gino Segura y Ana Paty Peralta, dos de los principales aspirantes a la coordinación estatal, que envió un mensaje en torno a la unidad interna y evitar que la competencia deje heridas innecesarias.
El dato más interesante quizá no estuvo frente a las cámaras, sino detrás de ellas. Quien logró reunir en un mismo espacio a liderazgos, fundadores y militancia de distintas expresiones, fue justamente Gutiérrez. En política, convocar también es una forma de construir poder, más en una coyuntura como la actual, donde cada paso cuenta.
La capacidad de sentar en la misma mesa a actores con intereses distintos comienza a convertirse en un activo, sobre todo cuando el objetivo declarado es preservar la unidad en su principal bastión electoral de Quintana Roo.
Versiones de asistentes al encuentro coinciden en otro elemento: el respaldo expresado hacia Gutiérrez como un perfil que podría competir por la futura coordinación municipal de Benito Juárez.
No significa que la decisión esté tomada ni mucho menos. Los tiempos formales aún están por llegar y, como suele ocurrir en Morena, las definiciones pasan por múltiples filtros. Sin embargo, el simple hecho de que su nombre circule con mayor frecuencia, ya modifica el tablero.
Hace un par de semanas se supo que el enviado de Morena para organizar parte del proceso, Carlos Ulloa, lo buscó para ese fin. Después tuvo reuniones en la Ciudad de México.
La política municipal empieza a cobrar vida propia. Morena sabe que conservar Cancún no depende únicamente de una candidatura fuerte para la gubernatura, sino también de mantener una estructura local cohesionada y una operación política capaz de evitar fracturas.
En política nadie gana una candidatura por una fotografía. Pero hay fotos que cambian la conversación. La de esta semana colocó la unidad como prioridad y, de paso, puso a Pablo Gutiérrez en el radar de una contienda que apenas comienza.
Falta mucho por recorrer y las decisiones aún están lejos. Lo que ya ha cambiado es el mapa inicial: donde antes había un espacio vacío u ocupado por una fuerza distinta (incluso «ajena» a Morena), hoy sobresale un nombre que irrumpió con fuerza. No es el único, claro está, aunque éste dio una zancada frente a pasos más tímidos de otros competidores.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
MIÉRCOLES 29 DE JULIO DE 2026).