Marcelo Salinas | En órbita: Ana Paty se queda en Palacio. La presidenta municipal no se registró para competir por la coordinación municipal de Morena rumbo al 2027 de elecciones, como se rumoró. Ha sonado fuerte durante semanas, en los círculos más cerrados de la 4T, como carta estratégica para jugar «llegada la hora».
Aún se especula sobre dicha posibilidad, aunque ella misma lo aclaró a la prensa en horas recientes: «Me quedo. Más adelante les cuento sobre los próximos planes«. No obstante, con aquello de que Morena se reserva el derecho para designar una coordinación «en todo momento», su nombre seguirá en la mesa por obvias razones.
Si fuese designada, en tribunales se vería si es viable o no su reelección. Sería otro asunto, hipotético desde luego.
Lo cierto es que Ana Paty Peralta tiene números, trayectoria y respaldo para todo. Es una presidenta muy bien evaluada por las dirigencias de su partido, por el grupo en el poder estatal y por su población, la de Benito Juárez, el municipio con mayor peso electoral en Quintana Roo.
Para quien no recuerde, fue la segunda en las encuestas finales que definieron la coordinación estatal de la 4T, cuando Gino Segura obtuvo la primera posición. En dicha carrera, la entonces aspirante superó por mucho a Rafael Marín y Marybel Villegas, por ejemplo, dos que sueñan hace años con gobernar desde el recinto ubicado entre las avenidas Tulum y Náder.
Ese cúmulo de virtudes y factores que le benefician la sitúa en la primera línea de análisis. En gran parte, ello explica que en el debate público aparezca como opción recurrente y garantía de triunfo en su movimiento.
No es antojadizo que su nombre reaparezca en esta coyuntura de la interna morenista. Ahí están las encuestas nacionales de popularidad y aprobación ciudadana donde aparece con bastante frecuencia entre las autoridades municipales mejor evaluadas del país. Mitofsky y otras casas de consulta dan cuenta de aquello.
Morena «abrocha» Cancún. Con Ana Paty en Palacio, el partido y sus aliados aseguran gobernabilidad, continuidad y operación territorial en el municipio que define la elección estatal.
Su permanencia no cierra la puerta: la deja entreabierta por estrategia. Nadie podría escandalizarse si la dirigencia nacional de Morena le pide entrar al quite.
Si la 4T necesita seguir blindando Cancún frente a la presión de propios y extraños, tiene a mano su mejor carta posible, lista para lo que venga. Por ello, aunque no se registró, su nombre en los pasillos pesa más que otros registros.
(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 23 DE OCTUBRE DE 2026).
