Marcelo Salinas | En órbita: Hoy el sargazo es uno de los factores que más pesa en la competitividad del Caribe Mexicano. Agentes de viaje lo reconocen con claridad: para miles de turistas la presencia de la macroalga se ha convertido en el principal elemento para decidir si viajan o cambian de destino.
Esa realidad obligó a dejar atrás la lógica reactiva para asumir una estrategia permanente e integral. La decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de elevar el combate al sargazo a Política de Estado y convertirlo en una prioridad nacional marca un antes y un después.
La inversión superior a los 2 mil millones de pesos confirma que el fenómeno ya no puede recaer únicamente en los municipios costeros, sino que exige la coordinación de Federación, Estado, municipios, iniciativa privada y sociedad.
En ese contexto, Playa del Carmen ha decidido no esperar. La instalación de cinco kilómetros de barreras antisargazo, desde Playa Fundadores hasta Punta Esmeralda, refleja una estrategia preventiva que busca contener la macroalga antes de que llegue a la arena. No resuelve por sí sola un fenómeno de escala regional, pero sí demuestra que el gobierno de Estefanía Mercado protege las playas porque significa proteger la economía, el empleo y la principal carta de presentación de ese gran destino.
La reciente supervisión en altamar de la estrategia integral, con la participación de autoridades federales, estatales y municipales, también deja un mensaje político importante: cuando los tres órdenes de gobierno reman en la misma dirección, los resultados tienen mayores posibilidades de consolidarse. Ahí están Marina, Fonatur, Gobierno del Estado y Ayuntamiento en una misma ruta.
Estefanía Mercado ha destinado además 87 millones de pesos del Derecho de Saneamiento Ambiental para fortalecer dichas acciones. Es una inversión significativa, aunque insuficiente frente a un fenómeno que rebasa cualquier capacidad municipal. De ahí la importancia del respaldo federal y estatal.
No es casualidad que, desde el inicio de su administración, la presidenta municipal aparezca entre las mejor evaluadas del país. Gobernar implica enfrentar los problemas, no administrarlos desde el discurso, y el sargazo representa ahora quizá el mayor desafío ambiental y económico para Playa del Carmen.
Esos niveles de aprobación también empiezan a tener una lectura política. Estefanía se perfila como la carta más fuerte de Morena y de la 4T en Playa del Carmen rumbo a 2027.
Cuando una administración encara los retos más complejos y logra mantener el respaldo ciudadano, pesa en cualquier cálculo político.
Aun cuando surjan campañas de infamia y desprestigio, como las ha denunciado la administración, los hechos se imponen en esa lógica política.
(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 7 DE AGOSTO DE 2026).
