Inspiradora conferencia de voleibolistas en UT Cancún

Cancún, 22 de junio de 2026.- Jóvenes de la Universidad Tecnológica de Cancún tuvieron la oportunidad de escuchar la plática motivacional de la quintanarroense Aylin Andrea Ravell Iglesias, jugadora de la selección nacional de voleibol sub 19, y de Aylin Iglesias Chaviano, ex jugadora de la selección cubana de voleibol.
Como parte del ciclo de conferencias “Inspiración que transforma” en la Universidad Tecnológica de Cancún, el rector Enrique Baños Abedun de Lima, mencionó que éstas tienen como objetivo invitar a personalidades que han sido destacadas en el ámbito de su desarrollo profesional, deportivo o cultural para motivar a los universitarios en su presente y futuro.
Mostrando su admiración y respeto por las invitadas, el rector hizo la presentación de las dos deportistas (madre e hija), quienes han demostrado sus capacidades, pero también su resiliencia por el hecho de ser mujeres y participar en actividades deportivas de alto nivel.
Aylin Ravell logró cumplir su sueño de formar parte de la selección nacional de voleibol, siendo la única quintanarroense en la plantilla, destacándose como bloqueadora y su gran remate. Desde los 14 años fue elegida para ser parte de la selección nacional, experiencia que fue dura no solo por la separación de su familia, sino por enfrentar a las otras aspirantes que la hicieron a un lado y se burlaban de ella.
Sin embargo, tuvo que hacer gala de su fuerza mental, que gracias al apoyo de su familia, logró salir adelante y tuvo la oportunidad de ser representante de Quintana Roo en los juegos Conade 2023; en el 2024, ganar la distinción como mejor opuesta en el torneo Norceca; en el 2025  coronarse como campeona nacional en la liga de los Estados Unidos y participar en el mundial sub 19 de voleibol, entre otros.
“Ser la primera quintanarroense en quedar en la selección mexicana, algo que no esperaba que pudiera suceder por la competencia que había, y también sentía un gran peso por lo que implicaba ser la primera en hacerlo”, expresó.
A pesar de los contratiempos que enfrentó al inicio de su carrera y que sentía que el volibol no era lo de ella, entendió que el sufrimiento que se pasa es por algo bueno. Gracias a la guía de su mamá, entrenadora y exjugadora de la selección de Cuba, aprendió que si perdía, estaba bien y que no debía echarse para atrás.
La joven reflexionó ante la comunidad estudiantil de la UT Cancún y dijo: “Cuando ustedes vean que pueden lograr muchísimo, van a llegar muy lejos, pero eso tienen que pensar ustedes, nadie más se los tiene que decir”, y puntualizó que su mente les va a jugar en contra y también mucha gente les va a tirar comentarios malos y, a pesar de eso tienen que salir adelante.
De las situaciones más difíciles que ha tenido que enfrentar, además del hecho de separarse de su familia, fue la muerte de su padre, tras lo cual fue difícil enfrentar los partidos porque siempre estaba con ella; pero entendió que tenía dos vidas distintas y que él siempre la acompañaba.
Cuando tengo muchos nervios a comenzar un juego, mi mamá me dice: “ponte en un lugar oscuro, tápate los oídos y empieza a pensar cómo hacer juego
Enfatizo que para llegar a donde quieres hay que fallar mucho, por lo que les aconsejó a las y los estudiantes que se esfuercen mucho y no se arrepientan de lo que hagan. Además que no permitieran que nadie apague su brillo.
Por su parte, su mamá Aylin Iglesias Chaviano, ex jugadora selección nacional de Cuba, quien también participó en juegos internacionales como los centroamericano, panamericanos y torneos Norceca, jugó de manera profesional en la liga de Italia y en la liga mexicana, recordó que a sus 12 años la eligieron para participar en la selección nacional de su país, lo que le implicó separarse de su familia y estar sola junto con decenas de niñas más que luchaban por el sueño de ser jugadoras profesionales.
Al tener en Cuba muy pocas oportunidades, en el voleibol vio la posibilidad de salir adelante, sacrificando familia y amigos para conocer el mundo, ser la portavoz de su país y demostrar la capacidad que tienen también las mujeres de salir adelante.
A los 13 años ya representaba a su país a nivel nacional, y si bien tuvo mucho sufrimiento y enfrentar rivalidades, también tuvo alegrías y no se arrepiente de la decisión que tomó, porque ahora tiene la oportunidad de guiar a sus hijas, gracias a esas experiencias que la forjaron como deportista y ser humano.
“El deporte es de corta vida y hay que seguir planeando el futuro con preparación”, afirmó Iglesias Chaviano, quien puntualizó que la inspiración que tiene para seguir adelante, es ser mujer.
Aconsejó a las y los presentes que de los errores se aprende y crecen, por lo que es importante educar nuestra mente, creer en nosotros mismos. “Sueñen mucho, deseen, sean ambiciosos en todos sus gustos, necesidades, logros. No se rindan, no dejen de buscar sus objetivos, aunque la gente les diga que no pueden”.
Ambas exponentes agradecieron al rector de la UT Cancún, Enrique Baños, así como a los docentes por darles la oportunidad de platicar de sus experiencias y transmitir a las y los universitarios la motivación que tuvieron para seguir adelante, para pararse después de caer y alcanzar sus metas.