Peso fuerte en Cancún

Marcelo Salinas | En órbita: No todas las noticias relevantes para una ciudad vienen acompañadas de listones por cortar, maquinaria trabajando o festivales futboleros, como ocurre por estos días. Algunas aparecen en documentos técnicos que, aun cuando suelen pasar inadvertidos para la mayoría, revelan mucho sobre la calidad de una administración. La mejora en la calificación crediticia de Benito Juárez es una de ellas.
Moody’s Local México elevó la calificación del municipio y no es un reconocimiento cualquiera, más aún si se considera que Benito Juárez es, por mucho, el municipio más complejo de Quintana Roo.
En Cancún se concentra la mayor población, la principal actividad económica del estado, una intensa movilidad social y urbana, además de retos permanentes en materia de servicios públicos, infraestructura, seguridad y crecimiento ordenado. Gobernar Cancún nunca ha sido sencillo. Mantener estabilidad financiera mientras la ciudad sigue expandiéndose representa un desafío constante.
Por todo lo anterior resulta relevante que la evaluación destaque una reducción importante del endeudamiento, que pasó de 43 a 21 por ciento de los ingresos operativos en apenas unos años; la generación de superávits financieros durante cinco ejercicios consecutivos; el fortalecimiento de los ingresos propios, y una mejora sostenida en los niveles de liquidez.
Traducido al lenguaje cotidiano, significa que el Ayuntamiento tiene hoy una posición financiera más sólida que en el pasado reciente. Significa también que depende menos de la deuda para operar y cuenta con mayores márgenes para planear inversiones, atender necesidades públicas y responder a los retos de una ciudad que sigue creciendo con enorme velocidad.
Para el gobierno de Ana Paty Peralta, esta calificación significa más que un dato favorable: es la validación externa de una estrategia basada en disciplina financiera, orden administrativo y manejo responsable de los recursos.
No se trata de una valoración política ni de una narrativa construida desde el poder, es una evaluación técnica emitida por una de las agencias más observadas en materia crediticia.
Además, llega en un momento particularmente importante. Entrando al último tramo de la administración, contar con una perspectiva estable para el resto de 2026 y de 2027 fortalece la imagen de un gobierno que ha buscado combinar inversión pública con responsabilidad fiscal, dos conceptos que no siempre caminan juntos en la política.
Quizá el principal beneficiario de esta noticia es la sociedad cancunense. Una mejor calificación crediticia abre la puerta a condiciones más favorables para financiar proyectos estratégicos, fortalece la confianza de inversionistas y permite que el municipio tenga más capacidad para llevar obras y servicios donde se necesitan.
En una ciudad tan dinámica y exigente como Cancún, las finanzas sanas no son un lujo administrativo: son una condición indispensable para sostener el crecimiento, atender las demandas ciudadanas y construir un futuro con mayor certidumbre.
Más allá de los tecnicismos financieros, esta es una noticia que vale la pena destacar.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 12 DE JUNIO DE 2026).