Fábrica de poder

Marcelo Salinas | En órbita: Cancún festejó su aniversario 56 con una paradoja que ya no sorprende: es una ciudad muy joven, pero con una madurez política que ha inclinado la balanza del poder en Quintana Roo durante los últimos años. El 2018 fue el parteaguas.
Rumbo al 2027, cuando se renovará la gubernatura, los proyectos que hoy marcan el paso no surgen de la tradición institucional de la capital Chetumal ni del peso histórico de Cozumel, que parecen quedar atrás. Es decir, nacen, crecen y se consolidan en Benito Juárez.
No es un desplazamiento abrupto, sino un reacomodo progresivo. Durante décadas, Chetumal fue sinónimo de control político y Cozumel de influencia estratégica; sin embargo, ahora Cancún no solo concentra población y reflectores, también articula liderazgos, construye narrativa pública y proyecta figuras con visibilidad electoral.
Ahí están como ejemplos la gobernadora Mara Lezama (ex presidenta municipal de Benito Juárez); el senador «Gino» Segura, a quien sitúan primero en las encuestas del relevo, y la presidenta municipal actual, Ana Paty Peralta, a quien colocan como la mejor posicionada en esa misma carrera.
En los pasillos del poder se repite una idea que ya dejó de ser percepción para convertirse en advertencia: Cancún difícilmente soltará la sucesión. No ahora que los cuadros locales han madurado, que las estructuras territoriales se han aceitado y que los proyectos políticos tienen base social, operación y discurso propio. No ahora que la ciudad se convirtió en una «fábrica de poder».
Ello no significa la desaparición de otros polos, aunque sí redefine su papel. Chetumal resiste desde la institucionalidad, aunque cedió terreno frente a una dinámica que privilegia volumen y capacidad de movilización. Cancún reúne ambas variables, entre otras.
Aparece, además, un elemento generacional. Los liderazgos que emergen desde este municipio entienden mejor el ritmo de una sociedad más urbana, más conectada y menos tolerante a las inercias del pasado.
En el marco del aniversario 56 no solo se invita a celebrar el crecimiento urbano o turístico: se obliga a leer el momento político. Cancún define y decide. El 2027 empieza a tomar forma con acento cancunense.
La pregunta no es si Cancún quiere la sucesión. La pregunta es quién, desde Cancún, logrará encabezarla.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES.
MIÉRCOLES 22 DE ABRIL DE 2026).