Morenismo de hoy

Marcelo Salinas | En órbita 👉🏾 Se dice que todo vale en un contexto de efervescencia electoral como el que se vive principalmente en la 4T. Es lo que se ve en cada proceso. Nadie ignora que habrá fuego amigo, traiciones y rupturas. Pero hay asuntos fuera de tono, burdos, torpes, como intentar desconocer lo que ha hecho Mara Lezama, por parte de grupúsculos con intereses en el 2027.
Deben ponerse las cosas en su lugar: Mara llega a Morena antes de 2018 por invitación del presidente López Obrador, fundador del partido y guía moral del movimiento. Ganó su primera elección en Benito Juárez, en 2018, por la fuerza obradorista y también por fuerza propia, porque Mara siempre fue un perfil conocido.
Desde Cancún emprendió gestiones para la primera ola de cambios transformadores, con obras, proyectos y beneficios que le dieron números para buscar la reelección en 2021 y ganarla ampliamente.
En 2021 ganó otra vez en Benito Juárez y, desde allí, gracias a los resultados en su primera administración municipal, se le motivó a buscar la gubernatura en 2022. En diciembre de 2021 Mara ya había ganado la encuesta interna con amplio margen. Por eso se dice, con justa razón, que «Cancún es la cuna de la transformación quintanarroense«.
Siempre ha sido aliada y reconocida públicamente por los titulares del ejecutivo federal, primero con López Obrador y ahora con Claudia Sheinbaum, que son, a su vez, líderes y guías del movimiento.
No se puede olvidar que el morenismo local de 2018, 2021 y 2022 no era el mismo de hoy. El morenismo de antaño, sin mucha personalidad por entonces, no tenía el tamaño ni el carácter de estas fechas, con la jefa política de la 4T local como lideresa indiscutible. Porque en el fondo, Mara se ha consolidado como la máxima jefa política en Quintana Roo, no sólo porque ganó todo en 2024, sino porque su popularidad y su aprobación en los sondeos ciudadanos arrojan números altamente positivos, que le permiten contar con un respaldo transversal, en el estado y en el país, y con cierto blindaje contra las críticas malintencionadas.
Ello no significa minimizar ni desconocer el papel crucial de fundadores y referentes antiguos en la fase inicial, que sin duda aportaron valor naciente, pero no lograron desarrollar un proyecto completo o integral. Para desarrollar y fortalecer ese proyecto, se necesitaron gobiernos, triunfos, alianzas, sumar, movilizarse, unir, organizarse. Mucho de aquello lo aportó la única presidenta reelecta en 2021 y la primera que ganó la gubernatura con Morena en 2022, que es Mara.
El morenismo de hoy, ganador y apabullante en las urnas y también en las encuestas rumbo al 2027, mucho le debe a ese proyecto, que por cierto no terminará cuando revelen la encuesta en 2026 o con una victoria en junio de 2027, sino hasta el último día de su mandato: en dos años.

(COLUMNA PUBLICADA EN NOVEDADES.
VIERNES 19 DE DICIEMBRE DE 2025).